"Hiedra"
Reseña de "Hiedra" de Ana Cristina Barragán
RESEÑA
Estefanía Baldeón
3/12/20263 min read
Como quiteña, vivir el estreno mundial de una película ecuatoriana es una experiencia simplemente estratosférica. La proyección oficial se realizó en la "Sala Dársena" de la Bienal de Venecia y, como parte de la delegación de la película, entramos por una zona especial que nos condujo directo a nuestros asientos. Saltamos la larga fila de gente que había asistido al estreno también y se podía sentir la adrenalina, los nervios y la alegría de saber que este proyecto de casi siete años de trabajo estaba a punto de despegar con la apertura del telón en una de las salas más importantes del mundo.
Una vez en nuestros asientos, la espera se sentía en el aire. Sabíamos que nuestra directora, Ana Cristina Barragán, y los actores principales —Francis Llumiquinga, Simone Bucio y Daily Ordóñez— se encontraban haciendo su entrada por la alfombra roja, posando para los fotógrafos y camarógrafos del festival.
De pronto, algo espectacular ocurrió. El director de la Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica di Venezia, Alberto Barbera, hizo una entrada que nos dejó sin palabras. Su presencia nos sorprendió, pues es muy raro que asista a los estrenos de directores emergentes de esta sección Orizzonti del festival. Barbera entró aplaudiendo, y detrás de él venía todo el elenco que esperábamos. El público se encendió de inmediato. La emoción nos desbordaba, y ver la gratitud de Ana Cristina en cada una de sus expresiones conmovió a todos los presentes. Asimismo, tan pronto terminaron los aplausos empezó la proyección de la película.
"Hiedra" tiene una duración aproximada de 95 minutos. Cuenta la historia de Azucena, una mujer de unos 30 años que parece estar estancada en el tiempo, en una dimensión lúdica que de niña no vivió debido a un evento traumático en esta etapa de su vida. Ella comienza a interesarse en un grupo de adolescentes de un orfanato, centrándose especialmente en Julio, un joven de 17 años. Sus mundos son socialmente muy diferentes, pero sus heridas emocionales los atraen mutuamente. La película se adentra detalladamente en la intimidad de estos dos personajes, explorando una relación compleja y ambigua, marcada por la atracción, la ternura y el dolor.
Durante la proyección, quedé completamente absorta por el enfoque íntimo y sensorial que Ana Cristina Barragán le da a la trama. Sentí que ella no necesitaba darnos explicaciones, sino que nos estaba invitando a sentir las emociones a través de los cuerpos y las acciones de los personajes.
Fue una experiencia cautivadora. Me impactó la forma en que se utilizó el silencio y los ruidos más sutiles —como las respiraciones y los pasos— para intensificar la soledad y la vulnerabilidad. El sonido de los entornos urbanos y naturales de nuestro país también se sintió como un personaje más, con su paisaje volcánico reflejando el conflicto emocional de la historia. Para mí, fue fascinante ver cómo esta atmósfera sonora construía la tensión y que en conjunto con el universo visual y estético de los escenarios se lograba comunicar lo que los personajes no podían expresar con palabras. El final conmueve, la directora al finalizar la proyección explicó que dejaba abierta la puerta a varias connotaciones que queramos darle, para mi fue la maternidad.
"Hiedra" ha sido un hito para el cine ecuatoriano, ya que se convirtió en la primera película del país en la selección oficial del prestigioso Festival de Cine de Venecia, en la sección Orizzonti. En este certamen ganó el premio a Mejor Guión, lo que consolida a Ana Cristina Barragán como una de las voces más prometedoras y singulares del cine latinoamericano contemporáneo.


